Continúa el juicio por jurado contra el docente acusado de abuso sexual en la Escuela Agraria

Se desarrolla este viernes en San Nicolás la segunda audiencia del juicio por jurado en el que Nicolás Pérez, un docente de 34 años, está imputado por presuntos abusos sexuales cometidos en la Escuela Agraria. Si bien el acusado recibió siete denuncias en su contra (incluso contra alumnas de otros establecimientos), solo cuatro de los casos llegaron a la instancia de juicio oral. La jornada de hoy se centra en la recepción de testimonios de dos de las víctimas, así como de sus familiares y de los psicólogos que las asistieron tras los hechos denunciados.

Taller “Pensando en nuestros hijos”

Liliana Tonini, psicóloga social y profesora de educación física fue la coordinadora del Taller para Padres denominado “Pensando en nuestros hijos”, que se desarrolló anoche en la sala “El cuadrilátero” de la Dirección de Cultura, en el marco del Programa de Seguridad y Prevención que lleva adelante la Secretaría de Desarrollo Humano, a través de la Dirección de Deportes.
Con el objetivo de brindar un espacio de reflexión y análisis, en esta oportunidad se abordó puntualmente la temática “Alcohol y drogas” y su vinculación con la situación familiar, los valores, límites, la comunicación y la crisis social actual.
Respecto a la realidad adolescente, Tonini precisó: “Me preocupa la crisis en la que están inmersos los chicos, carentes de apoyo y contención. Los padres que están abandonando su rol, los chicos que están a la deriva y por ende son presa fácil del alcoholismo y con él a la puerta de entrada a las drogas. Solamente tomando conciencia los padres, de que esta es nuestra responsabilidad, no nuestra culpa; es que podemos revertir esta situación”.
Los asistentes manifestaron su preocupación por la nocturnidad, la violencia y el consumo de sustancias en un ida y vuelta con la disertante. “El límite les da seguridad, es una demostración de afecto. Los chicos que no tienen límites, se sienten abandonados. Los chicos están muy solos y llenan ese vacío con alguna sustancia que les permite evadirse. Quizás tienen la play o la computadora pero en realidad están gran parte de su día expuestos al vacío. Sin diálogo ni el vínculo profundo con los padres. Y como consecuencia tienen conductas que llegan a ser depredadoras, no les importa el daño que se causan ni el que le provocan a otros. En ese contexto, la familia resulta ser la célula fundamental de la sociedad y transmisora de valores”, afirmó Tonini.