Hurtaron una bomba de agua de una pileta: detuvieron al ladrón cuando escapaba

Un hombre de 31 años, conocido por sus antecedentes delictivos, fue detenido ayer por la mañana en la intersección de las calles Las Provincias y Cucit, en San Pedro, acusado de hurto agravado. El individuo fue sorprendido por personal policial mientras transportaba una bomba de agua de piscina que había sustraído de una vivienda ubicada en la calle R. Naon al 2500. Según informaron fuentes policiales, el detenido habría ingresado a la propiedad mediante escalamiento, sustrayendo la bomba de agua y dándose a la fuga. Tras un operativo de búsqueda, fue interceptado por los agentes en la mencionada intersección, donde se procedió a su aprehensión y al secuestro del elemento sustraído.

Papeleros expulsaron a Chávez, Burgueño y otros afiliados del sindicato

Unos 180 trabajadores papeleros de diversas fábricas, reunidos anoche en una Asamblea que tuvo lugar en la sede sindical, decidieron expulsar del gremio al Secretario General, Alberto Chávez, por “Práctica desleal”.
La misma medida fue aplicada para Marcos Burgueño, también integrante de la comisión directiva.
Durante la asamblea, y por una moción de orden, también se adoptó la resolución de expulsar a los afiliados Rodríguez y Gandulfo, de la comisión directiva, quienes “no acataron la decisión de ir al paro en Celupaper y también a otros dos integrantes de la comisión interna”, según explicó el dirigente Roberto Gabito.
El sindicalista agregó que “como no hicieron el descargo anoche, y no se presentaron en la Asamblea, nos vamos a reservar los motivos por los que se los expulsó hasta que realicen su presentación en la Justicia laboral, pero la causa es “Práctica desleal”. Gabito expresó sobre Chávez: “Nos da mucha lástima y queríamos que termine de otra manera” y consideró que los expulsados “están en su derecho de hacer otro gremio, aunque no creo que con veinte personas puedan lograrlo”.
Al término de la asamblea extraordinaria, se efectuó una reunión de trabajadores de Celupaper, en la que se decidió volver a tomar medidas de fuerza luego de considerar que “la empresa incumplió con la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo”.