Hurtaron una bomba de agua de una pileta: detuvieron al ladrón cuando escapaba

Un hombre de 31 años, conocido por sus antecedentes delictivos, fue detenido ayer por la mañana en la intersección de las calles Las Provincias y Cucit, en San Pedro, acusado de hurto agravado. El individuo fue sorprendido por personal policial mientras transportaba una bomba de agua de piscina que había sustraído de una vivienda ubicada en la calle R. Naon al 2500. Según informaron fuentes policiales, el detenido habría ingresado a la propiedad mediante escalamiento, sustrayendo la bomba de agua y dándose a la fuga. Tras un operativo de búsqueda, fue interceptado por los agentes en la mencionada intersección, donde se procedió a su aprehensión y al secuestro del elemento sustraído.

El eterno proceso (por Gabriel Stringhini)

Sin que nos pese, sin que nos preocupe, sin generarnos culpa, seguimos inmersos en la sociedad del proceso.
A cada minuto, miles de sampedrinos manifiestan, de forma directa o solapada, su anhelo de que el péndulo de la historia traiga de regreso el caos al que, por alguna extraña razón, relacionan con el orden (...)

(...) El San Pedro de hoy no aprendió nada de sus muertos de ayer. Los colaboracionistas, alcahuetes y cómplices son premiados con la presidencia de instituciones otrora prestigiosas vinculadas al deporte, la salud, la cultura o la historia, y hasta reciben distinciones de las autoridades democráticas (...)

(...) Pero también deberían sobrellevar con algo de dignidad su responsabilidad quienes, con su condición asumida o inconciente de idiotas útiles, estuvieron al servicio de los líderes que prometían una falsa revolución, en la que no creían seriamente.
Es válido pensar cuál sería la reacción de quienes fueron asesinados pensando en crear las condiciones para una sociedad más justa si vieran hoy a sus compañeros de lucha travestidos en burgueses. Con discurso de ocasión, hay quienes creen que alimentan su vena insurrecta por leer “Página 12”, mientras degustan un vino de 100 pesos la botella en un restaurante costero y ven a los pobres en fotos (...)

(...) Resulta alarmante la forma en que innumerables chicos de nuestra ciudad atraviesan su adolescencia con un discurso heredado que atrasa cien años.
Frases de contenido altamente discriminatorio como “negro de mierda” o “puto del orto” se escuchan cada vez con mayor frecuencia entre esos chicos, fomentados por una cultura racista, armamentista, violenta y homofóbica transmitida, en la gran mayoría de los casos, por sus padres (...)

[Ver columna completa Columnas San Pedro]