Hurtaron una bomba de agua de una pileta: detuvieron al ladrón cuando escapaba

Un hombre de 31 años, conocido por sus antecedentes delictivos, fue detenido ayer por la mañana en la intersección de las calles Las Provincias y Cucit, en San Pedro, acusado de hurto agravado. El individuo fue sorprendido por personal policial mientras transportaba una bomba de agua de piscina que había sustraído de una vivienda ubicada en la calle R. Naon al 2500. Según informaron fuentes policiales, el detenido habría ingresado a la propiedad mediante escalamiento, sustrayendo la bomba de agua y dándose a la fuga. Tras un operativo de búsqueda, fue interceptado por los agentes en la mencionada intersección, donde se procedió a su aprehensión y al secuestro del elemento sustraído.

FALTAZO (Por Eduardo Campos)

El sábado por la mañana se realizó el acto de asunción de los nuevos secretarios que reemplazan a los separados por el intendente Pablo Guacone de su gabinete.
A la misma no asistieron varios integrantes del Concejo Deliberante argumentando que no habían recibido la correspondiente invitación considerando, simultáneamente, que se trataba de una irrespetuosidad hacia su investidura.
Tal vez mi ignorancia lleve a hacerme algunas preguntas como, por ejemplo: ¿Necesitan sí o sí los ediles una invitación para concurrir a actos del otro poder que tiene el sistema democrático?
Teniendo en cuenta que cada uno de ellos representa a ciudadanos ¿Esto no es algo superior a no recibir una invitación?
Si el no envío de una invitación significa una irrespetuosidad al legislador ¿No es mayor la irrespetuosidad de éste hacia el ciudadano representado?
¿Consultaron a los ciudadanos si deseaban que ellos fueran o no al acto?
¿El respetar la institucionalidad no es algo que va más allá de si se recibe una invitación o no?
Puede suceder que los ediles que pegaron el faltazo tengan la seguridad que, realmente, el intendente y los integrantes del poder ejecutivo no deseaban contar con su presencia en el acto citado. En ese caso deberían decirlo con franqueza a sus representados y a la comunidad en general porque sería una ninguneada lisa y llana del Ejecutivo al HCD.
Mientras ello no se haga quedará, al menos en mi, la sensación que los legisladores sampedrinos hicieron prevalecer una mezquina especulación política por sobre un acto de gobierno al que la representación ciudadana que tienen sobre sus espaldas (y a la que juraron no defraudar) exigía que estuvieran presentes con o sin invitación.