Hurtaron una bomba de agua de una pileta: detuvieron al ladrón cuando escapaba

Un hombre de 31 años, conocido por sus antecedentes delictivos, fue detenido ayer por la mañana en la intersección de las calles Las Provincias y Cucit, en San Pedro, acusado de hurto agravado. El individuo fue sorprendido por personal policial mientras transportaba una bomba de agua de piscina que había sustraído de una vivienda ubicada en la calle R. Naon al 2500. Según informaron fuentes policiales, el detenido habría ingresado a la propiedad mediante escalamiento, sustrayendo la bomba de agua y dándose a la fuga. Tras un operativo de búsqueda, fue interceptado por los agentes en la mencionada intersección, donde se procedió a su aprehensión y al secuestro del elemento sustraído.

Charla para viveristas sobre las medidas de SENASA contra el huanglongbing

Esta tarde, desde las 19, se realizará en el salón de reuniones de la Secretaría de Producción y Turismo un encuentro entre profesionales del INASE y el SENASA y productores viveristas de la zona.
El tema que se analizará será la instrumentación de las nuevas disposiciones, vigentes desde el 1º de Enero, en relación a la prevención de la enfermedad Huanglongbing o “HLB”.
El ingeniero Ignacio Camescase, de la Secretaría de Producción, explicó que las resoluciones del SENASA indican que los viveristas deben instalar mallas antiácido de cubierta para nuevo material. Los productores propondrán un sistema de dos años bajo cubierta y dos años al aire libre, para no perjudicar la evolución de la planta.
Camescase comentó, de todos modos, que en la zona no se detectó la presencia de la bacteria, ni de la chicharra que actúa como vector.
La enfermedad Huanglongbing o "HLB," conocida también como el enverdecimiento de los cítricos, es una enfermedad bacterial de las plantas que, aunque no es peligrosa para los humanos, destruye la producción, apariencia y valor económico de los árboles de cítricos, y el sabor de la fruta y su jugo. Es la enfermedad más destructiva de las plantas de cítricos mundialmente; una vez que un árbol está infectado, no tiene cura. Los árboles enfermos producen frutos amargos, incomibles y deformes que eventualmente mueren. El HLB ya ha diezmado la producción citrícola en varias regiones del mundo, incluida la Florida, donde la industria citrícola está decayendo rápidamente.