Hurtaron una bomba de agua de una pileta: detuvieron al ladrón cuando escapaba

Un hombre de 31 años, conocido por sus antecedentes delictivos, fue detenido ayer por la mañana en la intersección de las calles Las Provincias y Cucit, en San Pedro, acusado de hurto agravado. El individuo fue sorprendido por personal policial mientras transportaba una bomba de agua de piscina que había sustraído de una vivienda ubicada en la calle R. Naon al 2500. Según informaron fuentes policiales, el detenido habría ingresado a la propiedad mediante escalamiento, sustrayendo la bomba de agua y dándose a la fuga. Tras un operativo de búsqueda, fue interceptado por los agentes en la mencionada intersección, donde se procedió a su aprehensión y al secuestro del elemento sustraído.

ANMAT prohibió la comercialización y el uso de “cigarrillos electrónicos” en el país

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) prohibió la comercialización y el uso en todo el país del denominado "cigarrillo electrónico", porque además de ser un potencial riesgo para los individuos con patologías cardiovasculares, puede inducir en nuevos usuarios a una dependencia a la droga.
Según publica el Boletín Oficial, la Anmat, a través de la disposición 3226/2011 prohíbe la importación, distribución, comercialización y publicidad en todo el país del sistema electrónico de administración de nicotina denominado "cigarrillo electrónico" y a todo tipo de accesorio para ese sistema, como asimismo a los cartuchos de nicotina.
La resolución se basa en que "en la actualidad, el tabaquismo es la mayor causa de muerte prevenible en el mundo" y que "es política de estado disminuir el uso del tabaco y tratar de impedir que nuevas generaciones de jóvenes se inicien en el tabaquismo".
Recuerda que a fin de atenuar el síndrome de abstinencia, se desarrollaron procedimientos basados en la administración de nicotina como "chicles, sprays inhalatorios, parches o drogas que activan los circuitos neuronales" y que los “cigarrillos electrónicos” son un dispositivo similar al cigarrillo convencional con un mecanismo microelectrónico que vaporiza cartuchos.
La Anmat explica que aunque fueron diseñados para "ser utilizados en reemplazo de cigarrillos en los lugares donde se prohíbe fumar" y que se aduce que "están desprovistos de los efectos deletéreos de los productos de la combustión del tabaco" por el contrario "el uso de estos dispensadores, además del potencial riesgo que representa para individuos con patologías cardiovasculares, puede inducir en nuevos usuarios una dependencia a la droga".
Recuerda además que "el Grupo de Estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la Reglamentación de los Productos de Tabaco en la cual se examina el cigarrillo electrónico" determinó que "no se ha establecido la seguridad y el grado de absorción de la nicotina a través de estos productos" y que "la evidencia es insuficiente para concluir que los cigarrillos electrónicos sean una ayuda eficaz para dejar de fumar".
Además la Anmat considera que "los cigarrillos electrónicos podrían perpetuar la conducta de fumar por lo que se ha denominado de doble uso, por un lado, mantiene la dependencia de la nicotina en los ambientes donde fumar está prohibido" y por otra parte "puede desalentar a la gente que quiere dejar de fumar, ya que los usuarios pueden mantener su adicción a la nicotina a pesar de las restricciones de fumar y volver a fumar, donde tales restricciones están ausentes".