Hurtaron una bomba de agua de una pileta: detuvieron al ladrón cuando escapaba

Un hombre de 31 años, conocido por sus antecedentes delictivos, fue detenido ayer por la mañana en la intersección de las calles Las Provincias y Cucit, en San Pedro, acusado de hurto agravado. El individuo fue sorprendido por personal policial mientras transportaba una bomba de agua de piscina que había sustraído de una vivienda ubicada en la calle R. Naon al 2500. Según informaron fuentes policiales, el detenido habría ingresado a la propiedad mediante escalamiento, sustrayendo la bomba de agua y dándose a la fuga. Tras un operativo de búsqueda, fue interceptado por los agentes en la mencionada intersección, donde se procedió a su aprehensión y al secuestro del elemento sustraído.

Asalto en la terminal durante el fin de semana

Javier Basante, concesionario de la terminal de ómnibus de San Pedro, confirmó que el sábado por la noche, alrededor de las 21.30, un delincuente asaltó a los empleados y clientes del bar. 
 “Cerca de las 21.30 una persona entra por uno de los pasillos de la terminal. Desenfunda el arma y reduce a los empleados y a parte de los clientes. Actúa solo y se dispone a robar el dinero de las cajas, pertenencias de los empleados y algunas cosas mas, como mochilas de chicos que se habían olvidado con cosas de escuela” explicó Basante.
 El delincuente, dijo el empresario, “se retiró caminando para una de las arterias de la terminal” y que “cuando llegó la policía, se lo buscó y era fácil de identificar por la ropa, pero tuvo tiempo para que se retire de la zona”. 

Destrozos 
En otro orden, Basante explicó que “como todo consesionario, nos cuesta mucho tener la terminal en condiciones, porque estamos sufriendo constantes destrozos de gente que vive en la plaza”. 
 Los daños son constantes, agregó: “A diario hay baños destrozados, vidrios y paredes rotas, y nos cuesta mucho. Quiero ver si a alguien le corresponde esto, porque hay gente que vive en la plaza, y usa la terminal como casa. Son quince personas, y los baños los rompen todos los días. Se roban mochilas, inodoros, caños. Hay que verlo para creerlo”.