Hurtaron una bomba de agua de una pileta: detuvieron al ladrón cuando escapaba

Un hombre de 31 años, conocido por sus antecedentes delictivos, fue detenido ayer por la mañana en la intersección de las calles Las Provincias y Cucit, en San Pedro, acusado de hurto agravado. El individuo fue sorprendido por personal policial mientras transportaba una bomba de agua de piscina que había sustraído de una vivienda ubicada en la calle R. Naon al 2500. Según informaron fuentes policiales, el detenido habría ingresado a la propiedad mediante escalamiento, sustrayendo la bomba de agua y dándose a la fuga. Tras un operativo de búsqueda, fue interceptado por los agentes en la mencionada intersección, donde se procedió a su aprehensión y al secuestro del elemento sustraído.

Un hombre de 41 años con hantavirus internado en Avellaneda y en estado reservado

Un hombre de 41 años, obrero de una fábrica papelera, se encuentra internado en estado reservado en un centro asistencial de Avellaneda, con un cuadro de hantavirus.
El Dr. Mario Bernasconi, Subsecretario de Salud de la Municipalidad, indicó, a través de APA Radio San Pedro, que “es un paciente de sexo masculino de 41 años que consultó en una clínica privada el domingo 17 por la noche, porque empezó con dolor abdominal, y el doctor Sayago sospechó con la evolución algún cuadro relacionado con una situación viral”.

Luego de la derivación a Avellaneda, el viernes por la tarde llegó la confirmación, desde el laboratorio del Hospital Malbrán, de un caso de hantavirus.
El paciente, informó Bernasconi, sigue internado con respirador artificial, aunque presenta una leve mejoría. En las próximas horas, indicó, se evaluará la posibilidad de quitarle la asistencia respiratoria mecánica.
Hasta el momento no pudo establecerse el lugar exacto en el que se produjo el contagio, aunque se recomendaron medidas preventivas en la fábrica y en su vivienda particular. Las principales sospechas están ligadas a la presencia del hombre en la zona de islas, unos veinte días antes de que se iniciaran los síntomas.
“Es difícil establecer en donde está el roedor infectado, porque puede ser el ambiente domiciliario, en la fábrica o en un ambiente recreacional, porque estuvo en la isla veinte días antes. Estuvimos hablando con bromatología, pero ya el miércoles, cuando ya fue la sospecha, personal de la subsecretaría se acercó con trabajadores sociales para realizar tareas de prevención en cuanto al resto de la familia y nos pusimos en contacto con el médico laboral del establecimiento” informó el funcionario.

“Ni bien tuvimos la confirmación nos pusimos en contacto con el Jefe de Zoonosis Rural de la provincia, con asiento en Azul, que en horas de la mañana llamó por teléfono y nos confirmó que enviará un equipo mañana o pasado para hacer un relevamiento en la fábrica y nuevamente en el domicilio. Nos queda ver en qué sector de la isla estuvo” agregó.