Hurtaron una bomba de agua de una pileta: detuvieron al ladrón cuando escapaba

Un hombre de 31 años, conocido por sus antecedentes delictivos, fue detenido ayer por la mañana en la intersección de las calles Las Provincias y Cucit, en San Pedro, acusado de hurto agravado. El individuo fue sorprendido por personal policial mientras transportaba una bomba de agua de piscina que había sustraído de una vivienda ubicada en la calle R. Naon al 2500. Según informaron fuentes policiales, el detenido habría ingresado a la propiedad mediante escalamiento, sustrayendo la bomba de agua y dándose a la fuga. Tras un operativo de búsqueda, fue interceptado por los agentes en la mencionada intersección, donde se procedió a su aprehensión y al secuestro del elemento sustraído.

“Premio Ñ” a la trayectoria para Abelardo Castillo

Texto y foto revista "Ñ"
Casi un prócer de la literatura argentina. Así definió en su discurso, Ezequiel Martínez, Editor Adjunto de Revista Ñ. Y eligió, en lugar de argumentos,contar una historia personal, la que lo llevó a encontrarse con la literatura de Abelardo Castillo, presente en el auditorio de la Usina del arte, para recibir el Premio Ñ a la Trayectoria Cultural.

Era casi un adolescente Martínez cuando se encontró en una casa de veraneo en la playa con uno de esos libros que los ocupantes anteriores dejan olvidados. Pero a diferencia de los "libros de aeropuerto", ajados de tantas lecturas, le llamó la atención un pequeño libro de cuentos. "Lo devoré en dos o tres días, era una sensación de personajes reales con un matiz fantástico y un poder de tensión que me llevó casi sin parar hasta el último cuento", relató Martínez. Sobre todo un cuento lo perturbó y fascinó. Era "El candelabro de plata", del libro Las otras puertas, el primer libro que Castillo publicó.
Abelardo Castillo, que nació en San Pedro, provincia de Buenos Aires en 1935 dicen que es dueño de tamaña imaginación que él mismo se inventó su nacimiento, según relató el video que siguió y que iba a mostrar los argumentos. Y enseguida el propio Castillo, entrevistado, iluminó: "Tengo la sensación de haber tenido tres niñeces simultáneas, porque mis recuerdos vienen de San Pedro, de Buenos Aires y del Colegio Don Bosco de Ramos Mejía".
Luego, Ana María Shua lo describió como "una mezcla de Borges y Arlt", por la capacidad de Castillo de condensar lo que otros escritores habían explorado, por separado, antes; Walter Quiroz, protagonista de una película basada en una de sus obras, lo mentó como un maestro amoroso, repleto de picardía e inteligencia; mientras que Liliana Hacker recordó los años en que trabajaban en las revistas literarias (las legendarias El Escarabajo de Oro y El Ornitorrinco), en la casa de una tía modista de Castillo, donde la misma mesa recibía la costura, el almuerzo y la Underwood; Silvia Iparaguirre, por último, alabó su capacidad de concentración, sobre todo en la noche, a la que considera un lugar más que un momento.
A su turno, Castillo subió al escenario y dejó una frase: "Cuando era muy joven, pensaba que un gran escritor escribía lo que quería y cómo queria; después, con el paso de los años, entendía que un buen escritor escribía lo que debía. Y siguieron pasando los años, lo que llaman trayectoria, y ahora pienso que un escritor escribe lo que puede. Esta es mi trayectoria, este es mi premio".