Continúa el juicio por jurado contra el docente acusado de abuso sexual en la Escuela Agraria

Se desarrolla este viernes en San Nicolás la segunda audiencia del juicio por jurado en el que Nicolás Pérez, un docente de 34 años, está imputado por presuntos abusos sexuales cometidos en la Escuela Agraria. Si bien el acusado recibió siete denuncias en su contra (incluso contra alumnas de otros establecimientos), solo cuatro de los casos llegaron a la instancia de juicio oral. La jornada de hoy se centra en la recepción de testimonios de dos de las víctimas, así como de sus familiares y de los psicólogos que las asistieron tras los hechos denunciados.

Joven detenido por el violento incidente en Bajo Puerto

Un joven de 18 años fue detenido durante un operativo de Gendarmería en la zona de Bajo Puerto. 
La Justicia dispuso su detención en el marco de la investigación por los incidentes que terminaron con un hombre de 32 años con importantes lesiones provocadas por golpes y balazos. 
Por el mismo hecho permanece detenido un efectivo policial, presunto autor del disparo. 
 Marisa, madre del detenido, relató a La Radio 92.3 lo ocurrido esa noche: “Estábamos durmiendo y llegaron siete personas, borrachos, drogados, que le tiraban puñaladas a él (por su hijo)”.

La mujer informó que en ese momento llegaron los vecinos, que prestaron colaboración. “Nosotros no teníamos armas, lo único que agarramos fueron fierros. Solamente cuchillos que usamos para la cocina” indicó. 
 La mujer desmintió que se utilizaran armas de fuego en el enfrentamiento: “Ellos tampoco mostraron ningún arma en ningún momento. Así que lo que pasó afuera no lo sabemos, porque no salimos en ningún momento. No sabemos quién llamó a la policía, que apareció enseguida, y cuando llegó ellos dispararon y se fueron”. 
Por su parte, Fabián, el padre, dijo estar tranquilo “porque somos las víctimas”, aunque aclaró que no fueron ellos quienes denunciaron. “Nos tuvimos que defender. Le decía que dejara al nene y cuando lo agarré con un fierro me perdí, lo agarré con un fierro y le pegué unas buenas patadas, qué va a hacer… ahora tengo miedo de ir a trabajar porque iba con un chatarrero en el basural, aunque en La Tosquera es gente muy buena, dos o tres corren a todo el mundo”.