Hurtaron una bomba de agua de una pileta: detuvieron al ladrón cuando escapaba

Un hombre de 31 años, conocido por sus antecedentes delictivos, fue detenido ayer por la mañana en la intersección de las calles Las Provincias y Cucit, en San Pedro, acusado de hurto agravado. El individuo fue sorprendido por personal policial mientras transportaba una bomba de agua de piscina que había sustraído de una vivienda ubicada en la calle R. Naon al 2500. Según informaron fuentes policiales, el detenido habría ingresado a la propiedad mediante escalamiento, sustrayendo la bomba de agua y dándose a la fuga. Tras un operativo de búsqueda, fue interceptado por los agentes en la mencionada intersección, donde se procedió a su aprehensión y al secuestro del elemento sustraído.

Así encontró el Buque Museo “ARA Irigoyen” su nuevo encargado



El cambio de encargado en el Buque Museo “ARA Irigoyen” permitió conocer el estado que presenta uno de los lugares más visitados por los turistas que llegan a San Pedro. 
Al deterioro propio de la estructura por la falta de mantenimiento (acumulación de óxido, falta de pintura, roturas) se suma el faltante de elementos como los salvavidas o matafuegos, algunos de los cuales fueron hallados en los pasillos internos o en improvisados depósitos. 

Tampoco están el televisor (que se rompió y estaría en la casa de un empleado que lo retiró para llevarlo a reparar) y el reproductor de DVD de la sala de audiovisuales. 
Pese a esas condiciones, cientos de turistas y sampedrinos pasaron por el lugar durante el fin de semana largo. José Luis Aguilar (ex Director de Cultura que impulsó su llegada a nuestras costas) reiteró en varias oportunidades que era uno de los pocos lugares de la administración municipal que podían autosustentarse por los ingresos que genera. 
A esto se sumaron, en su momento, las donaciones de pintura y otros insumos por parte de empresas privadas y particulares, interesados en que el histórico barco se mantenga en condiciones. 
 El ARA Irigoyen participó de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Malvinas. Tras su salida de servicio, la Armada lo cedió a la Municipalidad para transformarse en el tercer buque museo del país.