Hurtaron una bomba de agua de una pileta: detuvieron al ladrón cuando escapaba

Un hombre de 31 años, conocido por sus antecedentes delictivos, fue detenido ayer por la mañana en la intersección de las calles Las Provincias y Cucit, en San Pedro, acusado de hurto agravado. El individuo fue sorprendido por personal policial mientras transportaba una bomba de agua de piscina que había sustraído de una vivienda ubicada en la calle R. Naon al 2500. Según informaron fuentes policiales, el detenido habría ingresado a la propiedad mediante escalamiento, sustrayendo la bomba de agua y dándose a la fuga. Tras un operativo de búsqueda, fue interceptado por los agentes en la mencionada intersección, donde se procedió a su aprehensión y al secuestro del elemento sustraído.

Hijo de viveristas asaltados: “Decir que estamos muy bien suena a chiste”

Mariano Medina, hijo de los viveristas que fueron asaltados y torturados en junio de este año, consideró que las declaraciones del Superintendente de Seguridad Rural de la provincia de Buenos Aires “suenan a chiste”.
José Luis Quarleri dijo esta mañana que la situación en San Pedro “está muy bien”.
 “Suena a chiste porque está muy complicada la inseguridad en el campo” indicó Medina, en declaraciones al programa “El Círculo” de La Radio 92.3. 

“Después de los casos pasados se ven más patrulleros, pero en el campo siguen afanando. Entraron a domicilios, plantas, en mi caso siempre algo falta. Los patrulleros se ven, la luz a lo lejos, pero si los ladrones están medio de las plantas no se ven” precisó. 
Medina recordó el episodio ocurrido en julio en el vivero “El Tucumano”: “Estábamos terminando de trabajar a las 18. A mi viejo y mi vieja los maniataron, los recontragaraon a palos, los amenazaron con cortarles los dedos, les hacían el submarino seco, a mi vieja le ponían una campera en la cabeza y le pegaban”. 
El hijo de las dos víctimas del brutal episodio remarcó que “son calles transitadas y uno siempre ve uno que pasa, pero en este caso no era ningún auto sospechoso, era un auto común, y los tres hijos de puta que iban en el auto andaban bien vestidos, no tenían pelo largo ni cicatrices, nada que te llame la atención”.