Hurtaron una bomba de agua de una pileta: detuvieron al ladrón cuando escapaba

Un hombre de 31 años, conocido por sus antecedentes delictivos, fue detenido ayer por la mañana en la intersección de las calles Las Provincias y Cucit, en San Pedro, acusado de hurto agravado. El individuo fue sorprendido por personal policial mientras transportaba una bomba de agua de piscina que había sustraído de una vivienda ubicada en la calle R. Naon al 2500. Según informaron fuentes policiales, el detenido habría ingresado a la propiedad mediante escalamiento, sustrayendo la bomba de agua y dándose a la fuga. Tras un operativo de búsqueda, fue interceptado por los agentes en la mencionada intersección, donde se procedió a su aprehensión y al secuestro del elemento sustraído.

SENASA explicó el rechazo del maíz embarcado en San Pedro

Gustavo Rolfo, titular del SENASA, dio detalles técnicos sobre el rechazo en Estados Unidos de un cargamento de maíz embarcado en San Pedro. 
Rolfo precisó que “se detectó la presencia de una maleza (Asphodelus fistulosus) que Estados Unidos tenía como peligrosa, y esa carga vuelve a Argentina para ser reimportada, y los exportadores tienen que cumplir con la carga”. 

El funcionario confirmó detalles del procedimiento que se realiza para inspeccionar la carga: “Se cumplió con el requisito sanitario que tiene Estados Unidos para el país exportador. En este caso, no tiene ningún requisito especial, por lo que en el monitoreo que se hace de la carga no se detectó la maleza, y se certificaron las condiciones de exportación. Sin embargo, cuando llegó a Estados Unidos encuentran, supuestamente, esta maleza, y consideran “de rechazo” la mercadería y por eso vuelve a Argentina”. 
Rolfo ratificó que “no hubo ningún inconveniente de mala operación en la exportación” y adelantó que “cuando se vuelve a exportar, si la empresa decide hacerlo, se va a tomar intervención, pero no va a cambiar el método porque el muestreo se hace como lo pide Estados Unidos”. 
El representante de SENASA puso en contexto lo sucedido: “En realidad las operaciones de rechazo en el mundo existen. Lo que hacen los países de destino es notificar internacionalmente el hecho. El SENASA lo recibe como el organismo de control y tiene que hacer un descargo de lo sucedido. Ha pasado en operaciones de contenedores, pero en operaciones de buque es la primera vez que pasa esto”.