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Foto ilustrativa. |
La sustracción de toda la mercadería que se guardaba en la escuela de La Tosquera provocó el repudio y la preocupación en distintos sectores de la sociedad.
Por un lado, el ilícito generó indignación debido a que la mercadería (carne y otros alimentos) sería entregada a las familias de los alumnos que asisten al establecimiento, y que la institución recibe no sólo desde el estado sino también a través de donaciones.
Por otro lado, el robo de comida habla de una situación de extrema vulnerabilidad en el barrio, que se ve profundizada por el contexto y que se evidencia en la poca presencia del estado en el barrio (más allá de la propia escuela).
La Comisión Directiva de la Unión de Educadores Bonaerenses emitió un comunicado en el que "repudia lo ocurrido y ratifica a las autoridades del Consejo Escolar, Inspección de Enseñanza y Municipalidad, reforzar medidas de seguridad que propendan al resguardo de los edificios escolares y todo bien que se encuentre dentro de los mismos con el objeto de que llegue a los verdaderos destinatarios que son los alumnos".
El robo fue cometido tras forzar el enrejado de una ventana. Si bien el edificio tiene alarma y ésta sonó, no fue suficiente para impedir el hecho.